miércoles, 17 de abril de 2019

Turrialba

Vista aérea sur de la cima del volcán Turrialba.
Foto: Federico Chavarria Kopper, 1999.
Smithsonian Institution. Global Volcanism Program.
Ubicación: Costa Rica, Cartago
Altitud: 3.340 msnm
Origen: 1,5 M años atrás aprox.

Tipo de volcán: Estratovolcán
Tipo de erupción:
Vulcaniana/Pliniana. Cataclísmica
Índice de explosividad volcánica media: 4
Última erupción: 2015-presente
Víctimas mortales totales: -
Estado: Activo en el presente





El volcán Turrialba es un estratovolcán complejo activo de Costa Rica, ubicado en el distrito de Santa Cruz, en el cantón de Turrialba, provincia de Cartago, a 24 km de la ciudad del mismo nombre. Es el más oriental de los volcanes de la cordillera Volcánica Central, y da nombre al Parque nacional que le envuelve, el Parque nacional Volcán Turrialba. Con su cumbre situada a 3.340 msnm, es el segundo volcán más alto de Costa Rica, superado solo por el Volcán Irazú (3.432 msnm). Su área consta de aproximadamente 500 km². El Turrialba es uno de los volcanes holocénicos más activos de Costa Rica. El volcán comparte la misma base del volcán Irazú, por lo que son llamados volcanes gemelos. El macizo posee laderas escarpadas en el sector norte mientras que en el sector sur predominan pendientes moderadas. El Turrialba sobreyace encima de la Cuenca de Limón: las formaciones geológicas, de inferior a superior, son rocas sedimentarias marinas, conglomerados y basaltos alcalinos pliocenos, andesitas ácidas, y finalmente el edificio del Turrialba, de 1.900 metros de altura sobre la base. El macizo del Turrialba está formado por conos compuestos localizados hacia el suroeste del cono actual. Este último está compuesto por lavas y flujos piroclásticos agrupados en 14 unidades geológicas. Debido a la presencia de fracturas corticales profundas, el Turrialba está ubicado hacia el noreste del Irazú, saliéndose del alineamiento general de la cordillera Volcánica Central. La cima del Turrialba está cortada por fallas. Una o varias avalanchas cratéricas formaron un anfiteatro o caldera en el flanco noreste del cono, limitado por estas fallas. El cráter actual tiene tres cráteres bien definidos alineados de noreste a suroeste: el central (700 metros de diámetro), que posee una pequeña laguna de 8 metros de diámetro producto de las lluvias, el este (800 metros de diámetro), sobre el cual se puede caminar y posee una pequeña laguna que se evapora con facilidad, y el oeste (600 metros de diámetro), que es el cráter activo. El acceso a este último está prohibido a los visitantes, ya que el sendero que conduce hasta el lugar está muy deteriorado. El cráter principal presenta hasta tres cavidades separadas por donde emanan los gases y el material volcánico. Además, presenta otros dos cráteres, uno parcialmente sepultado y otro colapsado, y tiene pequeñas bocas intracratéricas. Petrográficamente, las lavas del volcán están constituidas por dacitas, andesitas piroxénicas, andesitas basálticas y basaltos.

Erupciones y acontecimientos relevantes:
1,5 M años atrás aprox. Formación del volcán.
7.260 a. C. ± 300 Erupción.
1.500 a. C. Erupción. Erupción mayor. El volcán Turrialba ha tenido al menos 6 eventos explosivos de importancia en los últimos 3.500 años.
1.420 a. C. ± 300 Erupción. Erupción mayor.
1.120 a. C. ± 200 Erupción.
830 a. C. ± 150 Erupción. Erupción mayor.
40 ± 50 Erupción. Erupción mayor de IEV 4.
640 ± 40 Erupción. Erupción mayor.
1350 Erupción.
1723 Posible erupción.
1847 Posible erupción.
1853 Erupción. Durante el siglo XIX, el volcán hizo erupción y emitió cenizas varias veces, produciendo flujos piroclásticos.
1855 Erupción.
1861 Posible erupción.
1864-65 Erupciones. El ciclo eruptivo de septiembre de 1864 a marzo de 1866 tuvo erupciones con características freatomagmáticas y estrombolianas. Previo a esta actividad, solamente se registraron fumarolas en el cráter central, distinguibles desde el Valle Central. Estas manifestaciones fumarólicas se mantuvieron como única muestra de actividad hasta 1995.
1866 Erupción. Erupción mayor. Una erupción del volcán Turrialba en 1866 cubrió la mayor parte de Costa Rica en cenizas y se extendió a Nicaragua.

En 1920 grandes columnas de vapor del volcán Turrialba fueron observadas desde la ciudad de Cartago.
En el período 1950-1960 se observaron grandes columnas de vapor del volcán Turrialba desde la ciudad de Cartago.
En 1996 la sismicidad bajo el volcán empezó a ser elevada. A partir de marzo de 1996 la actividad fumarólica y sísmica del Turrialba registró altibajos.
En enero de 2001, el volcán reportó una mayor actividad, mostrando una fuerte actividad fumarólica en los cráteres centrales.
En 2003 la actividad fumarólica fue intensificándose.
En agosto de 2007 se abrieron fracturas y nuevas fumarolas en el volcán. Se observó azufre fundido en el volcán por primera vez en 25 años.
Durante septiembre de 2008 las observaciones revelaron daños en la vegetación del volcán. En el flanco sur del cráter del oeste, las plantas se quemaron hasta el suelo. Los árboles en las zonas de menor altitud se amarillearon debido a la lluvia ácida. Los pastos y áreas a lo largo de cañones y depresiones también fueron afectados. El Parque Nacional Volcán Turrialba se cerró temporalmente el 30 de septiembre debido a los altos niveles de gas que soplaban sobre partes del parque donde los visitantes ven el volcán.
En el 2009 tras algunos terremotos mayores como el de Cinchona, crearon una mayor actividad con columnas de vapor de varios kilómetros de alto y cientos de metros de ancho en el volcán, con una posible erupción freática cercana.

2010 Erupción. El 5 de enero de 2010 a las 2:28 de la tarde hora local, los residentes ubicados en el lado suroeste del volcán Turrialba, informaron haber escuchado una fuerte erupción. En el Parque Nacional Volcán Irazú, cayeron cenizas en vehículos estacionados. Además, los residentes de Turrialba y los propietarios de las granjas cercanas en las laderas del volcán informaron la caída de cenizas. Desde mediados de diciembre de 2009 hasta el 4 de enero de 2010, los terremotos fueron principalmente largos. El 4 de enero de 2010 hubo un aumento significativo en el temblor volcánico, tanto en tiempo récord como en amplitud de la señal. Coincidiendo con el aumento del temblor, hubo una disminución significativa en los terremotos de tipo LP. La erupción fue causada por la intrusión de magma en profundidad, causando un calentamiento del agua subterránea y una descompresión repentina a través del sistema de fractura. Turrialba produjo materiales finos, formando un nuevo cráter y arrojando sedimentos en un área que cubrió aproximadamente 3 kilómetros a la redonda, llegando a regiones tan alejadas del coloso como Desamparados y Aserrí, ambas en la provincia de San José, afectando a comunidades del cantón de Oreamuno, entre ellas San Pablo, San Gerardo y San Rafael, y obligando a unas 21 familias de la zona a ser evacuadas. Los materiales lanzados no alcanzaron mayor distancia debido a la presencia de lluvias ocasionadas por un frente frío que creó inestabilidad en la región, lo cual ayudó a la rápida precipitación de los mismos. Los expertos creyeron que esta erupción podría ser la antesala de una actividad mayor en el volcán.
2011 Erupción.
2012 Erupción. El 12 de enero de 2012 se abrió un nuevo respiradero en el flanco sureste del volcán Turrialba. La caída de ceniza fue reportada en Tres Ríos, a 27 km al suroeste del volcán. El 18 de enero, un equipo científico observó llamas de gas de combustión. El 12 de abril de 2012, se produjo una pequeña erupción.
2013 Erupción. El 21 de mayo de 2013 se registró una erupción de ceniza. La erupción explosiva de gas amplió varias aberturas cerca del cráter principal que aparecieron en 2010 y 2012. En julio de 2013, los investigadores descubrieron que los temblores en la zona aumentaron de unos veinte terremotos por día, hasta treinta por hora.
2014 Erupción. El 17 de octubre de 2014, la cantidad de temblores aumentó de aproximadamente 50-100 por día, a 200 por día. En octubre de 2014, el volcán protagonizó una gran erupción, con salida de ceniza y material fundido, lanzando bloques en forma de proyectiles. Una de las paredes del cráter, al estar muy hidrotermalizada, se destruyó por la explosión, lo que causó que la morfología del cráter cambiara a forma de herradura. El 31 de octubre de 2014, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica confirmó que la erupción del volcán Turrialba ocurrida el 30 de octubre se trató de una erupción magmática, la primera en más de 100 años. Muchos ciudadanos reportaron que cayeron cenizas en sus propiedades y un fuerte olor a azufre en los cantones de Vásquez de Coronado, Goicoechea, Moravia, Desamparados, Aserrí, Escazú, Santa Ana, Montes de Oca, Tibás, Alajuelita, Puriscal, San José en la provincia de San José, La Unión en la provincia de Cartago y Santo Domingo y Heredia, en la provincia de Heredia. El 1 de noviembre, el volcán emitió una fuerte explosión con caída de rocas y gran cantidad de ceniza, la cual llegó hasta la capital San José, ubicada a 50 km, mientras que la NASA informó la presencia de una columna de dióxido de azufre de 8 km de diámetro sobre el territorio nacional. El 8 de diciembre de 2014, tras un periodo en el que había venido disminuyendo su actividad, Turrialba registró una nueva erupción de ceniza que llegó hasta la zona de Desamparados.
2015-19 Erupciones. El jueves 12 de marzo de 2015 el volcán registró cuatro erupciones de consideración, expulsando cenizas que cubrieron gran parte de la Gran Área Metropolitana como Tres Ríos, Moravia, Tibás, Coronado y Heredia. La segunda erupción de ese día, acaecida a las 2:10 de la tarde hora local, fue la más importante. El volcán expulsó una columna de ceniza que alcanzó los 1.000 metros de altura. Las cercanías del volcán fueron evacuadas y se ordenó el cierre de las vías de acceso en los sectores aledaños, activándose una alerta amarilla en los cantones de Turrialba y Alvarado, por parte de la Comisión Nacional de Emergencias. Los aeropuertos Juan Santamaría y Tobías Bolaños, los más importantes del Valle Central, fueron cerrados como consecuencia de la caída de la ceniza, suspendiéndose los vuelos programados y desviando las aeronaves en el aire hacia el aeropuerto Daniel Oduber en Liberia o a otros aeropuertos regionales. El 5 de abril de 2015, el Turrialba registró una fuerte erupción con expulsión de ceniza, la cual llegó hasta el Valle Central de Costa Rica, con reportes de caída de este material en las comunidades de Curridabat, Zapote, Desamparados, San Pedro y Tres Ríos. La columna de ceniza alcanzó los 500 metros de altura. Esta erupción fue la más importante del coloso después de la última reportada el 12 de marzo. Dos días después, el 7 de abril de 2015, una nueva erupción del volcán expulsó piedras incandescentes y ceniza que alcanzó una columna de 1.500 metros de altura, reportándose la caída de cenizas hasta Quesada, ubicada a 81 km del volcán. Los días 23 y 24 de abril de 2014, el Turrialba presentó dos nuevas erupciones, formando la primera, una columna de humo que se elevó hasta los 2.000 metros de altura. El 4 de mayo de 2015, registró una nueva e importante erupción de ceniza cuya columna se elevó hasta 2.500 metros de altura, asociada a temblor sísmico y lanzamiento de rocas de 3 a 4 kg de peso en un radio de 1 km del cráter activo. El OVSICORI (Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica) calificó esta erupción como una de las más importantes desde el inicio de la actividad del volcán en octubre de 2014. El 31 de octubre de 2015 se registraron cuatro erupciones.
El 1 de mayo de 2016 volvió a presentar una nueva erupción de ceniza, y otra el 5 de mayo. El 12 de mayo de 2016 registró una fuerte erupción con gran expulsión de ceniza que alcanzó varios cantones del Valle Central. El 16 de mayo se reportaron al menos cuatro erupciones de ceniza poco concentradas y constante actividad sísmica. El 18 de mayo de 2016 el volcán Turrialba experimentó un aumento de su sismicidad y comenzó a lanzar columnas continuas de ceniza que alcanzaron los 600 metros de altura. La actividad del volcán continuó el 19 de mayo de 2016 con dos fuertes erupciones que arrojaron flujos piroclásticos. El 20 de mayo de 2016, el volcán Turrialba realizó una erupción estromboliana, elevando una columna de ceniza de 3.000 metros de altura, expulsando cenizas, vapores, gases y rocas pequeñas. La erupción fue la tercera más importante desde que el volcán entró en actividad en 2014. Tras esta erupción, el Turrialba continuó expulsando gases, cenizas y material piroclástico hacia el resto del país, actividad que expertos de la Red Sismológica Nacional de Costa Rica consideraron que continuaría por meses, con altas probabilidades de que la actividad aumentara en el futuro cercano. El 21 de mayo de 2016 se reportó una nueva erupción que produjo una columna de humo de 2.500 metros de altura, con caída de ceniza en poblaciones de Goicoechea, Coronado, Moravia, Oreamuno, Curridabat, Hatillo, Sabanilla, Alajuelita, Santa Ana, Pavas, Tibás, Santo Domingo, San Isidro, Belén y la Guácima. La noche del martes 24 de mayo de 2016, se registró una fuerte erupción que alcanzó los 3.500 metros de altura, la más alta desde que en abril se intensificó la acción eruptiva del volcán. El volcán emitió otra erupción el 25 de mayo de 2016, precedida de un temblor de 3,8 grados. La ceniza dañó los cultivos de comunidades cercanas. La última erupción de ceniza se reportó el 27 de mayo de 2016 a las 2 de la tarde, luego de lo cual el volcán entró en un periodo de relativa calma, con erupciones esporádicas de vapor de agua, dióxido de azufre y dióxido de carbono, además de baja actividad sísmica. El 2 de junio de 2016, tras un periodo de calma de 5 días, el volcán Turrialba realizó una nueva erupción de ceniza, formando una columna de material que alcanzó los 1.000 metros de altura sobre el nivel del cráter, continuando con su actividad durante las horas subsiguientes con al menos tres erupciones más. Desde esta erupción, el volcán mantuvo una actividad eruptiva continua, con erupciones importantes los días 3 y 4 de junio de 2016, alcanzando penachos de casi 2.000 metros de altura desde la base del cráter, lanzando ceniza sobre la zona atlántica del país debido al cambio en la dirección de los vientos, y asociando actividad sísmica de amplitud variable, con afectación del servicio eléctrico y la ganadería de producción de leche en zonas aledañas. Otra erupción se registró el 10 de junio de 2016, luego de lo cual el volcán entró en un periodo de calma, para posteriormente realizar una nueva erupción de ceniza el 16 de junio de 2016, formando una columna de gas y ceniza de 1,5 km sobre el nivel del cráter. El 19 de junio presentó un incremento de su actividad con dos nuevas erupciones. El 24 de junio, el volcán realizó una nueva erupción que alcanzó los 1.000 metros de altura sobre el nivel del cráter. Tras esto, tuvo un nuevo periodo de calma hasta presentar una nueva erupción el 7 de julio de 2016, que levantó una columna de ceniza de 1.000 metros de altura. El volcán Turrialba retomó su actividad el 22 de julio de 2016 con una erupción de gas y cenizas, y el 25 de julio registró dos nuevas erupciones, la primera de las cuales alcanzó los 3.000 metros de altura. Luego de un periodo de calma de casi tres semanas, el Turrialba registró un incremento de su actividad el 19 de septiembre de 2016, con al menos cinco erupciones, la mayor de 4.000 metros de altura, lanzando rocas incandescentes a más de 500 metros de altura. La nube de ceniza cubrió el Valle Central y llegó hasta Puntarenas. La actividad eruptiva del volcán tuvo repercusiones económicas y motivó el cierre del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. El 20 de septiembre 2016 el volcán hizo una erupción de ceniza que alcanzó los tres mil metros. El 22 de septiembre registró una de las erupciones más potentes de los últimos 20 años, con una columna de ceniza que alcanzó los 2.000 metros sobre el nivel del cráter, y una emanación constante de material, gases, ceniza, vapor y rocas incandescentes, que se prolongó por casi cuatro horas. A partir del 26 de septiembre, el volcán Turrialba entró en un periodo de actividad eruptiva pasiva y constante emanación de ceniza y gas, con columnas que alcanzaron los 2.000 metros sobre el nivel del cráter. El 3 de octubre de 2016, el Turrialba registró una erupción con presencia de material incandescente, que el OVSICORI atribuyó a una luminosidad producida por gases y vapor de agua. El volcán se mantuvo activo durante todo el mes de octubre con erupciones constantes de ceniza, vapor de agua y gases. Se registraron dos nuevas erupciones el 23 de octubre de 2016. Desde esa fecha el Turrialba estuvo en constante actividad, con una nueva erupción el 9 de noviembre de 2016, con constante emanación de gases, ceniza y vapor de agua durante diciembre de 2016 y enero de 2017.
El 27 de enero de 2017, Turrialba registró una nueva erupción. El 9 de febrero el volcán registró una nueva erupción, levantando un penacho de gases de 300 metros sobre el nivel del cráter. Durante esta erupción, se logró distinguir un resplandor rojizo de magma que manó del cráter, muy cerca de la superficie. Posteriormente, la madrugada del 13 de febrero, realizó tres erupciones más de 1.000 metros de altura, en dos de las cuales hubo salida de bloques incandescentes. El 27 de marzo de 2017, tras seis semanas de calma, el volcán volvió a presentar erupciones esporádicas de baja intensidad. El 2 de abril de 2017 emitió una nueva erupción, generando un penacho de 500 metros, con emanación de ceniza, que obligó a suspender algunos vuelos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. El 17 de abril de 2017, luego de un periodo de calma, presentó una nueva erupción con expulsión de ceniza, que alcanzó los 500 metros de altura. Luego de esta erupción, el volcán mantuvo una actividad exhalativa continua de desgasificación con salidas de gases y aerosoles. El 8 de mayo, presentó una importante erupción que arrojó material incandescente. El 27 de mayo presentó una nueva erupción, lanzando rocas cerca del cráter, con una columna de gases que se elevó 500 metros sobre el nivel del cráter. El 16 de junio de 2017 registró una erupción con emanación de ceniza que alzó un penacho de 500 metros de altura sobre el nivel de cráter. El día 10 de julio, registró una nueva erupción de gases y ceniza, con un penacho de 3 km de altura. Durante el mes de agosto de 2017, el volcán Turrialba presentó erupciones activas el 7 y 9 de agosto. El 28 de septiembre de 2017 realizó una erupción de 1.000 metros de altura sobre el nivel del cráter. El volcán también registró erupciones el 20 de octubre, y el 31 de octubre.
El volcán Turrialba volvió a presentar actividad eruptiva los días 8, 9 y 15 de enero de 2018. El 23 de marzo se pudo ver una pequeña nube de ceniza a 100 metros sobre el cráter. El lunes 23 de julio de 2018 el volcán Turrialba entró en un período eruptivo leve, la cual continuó hasta el mes de agosto. La actividad eruptiva se caracterizó por exhalaciones esporádicas; con una columna de material muy baja y con un contenido de ceniza diluido. En algunas localidades del Valle Central reportaron caídas de ceniza como en Coronado, Tibás, Moravia, entre otros sitios; y se percibió un olor a azufre en el noreste de la capital. Los días 5 y 15 de octubre de 2018, el volcán registró dos nuevas erupciones. En los meses de noviembre y diciembre de 2018 prosiguieron las emanaciones continuas leves de vapores y gases en el volcán.
En enero de 2019 Turrialba produjo varios penachos de ceniza de entre 3,7 y 4,3 km de altura según informes del VAAC (Volcanic Ash Advisory Center) de Washington. Durante el mes de febrero de 2019 el volcán continuó con su actividad normal caracterizada por emisiones leves de vapores y gases. Actualmente el volcán prosigue activo con desgasificación leve.

Secuencia anual de terremotos cerca del volcán Turrialba a partir de junio de 2012:
Seísmos a partir de M>=-0,8
2012: Total: 41     M<=2: 0     M>2: 35     M>3: 5       M>4: 1   M>5: 0
2013: Total: 69     M<=2: 0     M>2: 55     M>3: 11     M>4: 3   M>5: 0
2014: Total: 3       M<=2: 0     M>2: 0       M>3: 1       M>4: 2   M>5: 0
2015: Total: 13     M<=2: 2     M>2: 4       M>3: 3       M>4: 4   M>5: 0
2016: Total: 8       M<=2: 1     M>2: 5       M>3: 1       M>4: 0   M>5: 1
2017: Total: 249   M<=2: 2     M>2: 153   M>3: 90     M>4: 4   M>5: 0
2018: Total: 346   M<=2: 10   M>2: 222   M>3: 106   M>4: 7   M>5: 1
2019: Total: 86     M<=2: 0     M>2: 64     M>3: 22     M>4: 0   M>5: 0
Última actualización: 16/04/2019. Fuente: Volcano Discovery.

Imágenes de satélite del Turrialba:
Imagen satelital del volcán Turrialba en enero de 2010 / NASA
Imagen satelital del volcán Turrialba en enero de 2011 / Digital Globe
Imagen satelital del cráter del volcán Turrialba en enero de 2011 / Digital Globe
Imagen satelital de los cráteres del volcán Turrialba en enero de 2011 / Digital Globe
Imagen satelittal del volcán Turrialba en febrero de 2019 / Digital Globe
Imagen satelital del cráter del volcán Turrialba en febrero de 2019 / Digital Globe

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